Nuestra queridísima y encantadora comentarista del blog “Cielo sobre Agua” a la que todas conocéis, dijo ayer algo en lo que tiene absolutamente toda la razón: AYER SE CUMPLIÓ UN AÑO EXACTO DESDE LA SALIDA OFICIAL DEL ÚLTIMO LIBRO DE LAILA WINTER. Mucho ha pasado desde entonces, en ese final hemos reído, llorado, disfrutado, e incluso aquí en el blog, hemos conocido a gente maravillosa que va entrando nueva. Sin duda hay que agradecerle a Bárbara la espectacular saga que ha escrito y que nos ha permitido soñar, disfrutar, conocernos, y por supuesto, seguir adelante divirtiéndonos por aquí o por Ialanthilïan.

Aún así, hay muchísima gente que sigue entrando por primera vez en los reinos de Faerïe, y encontrándose con unas amigas muy especiales como Laila, Aurige, Nimphia y Cyinder, que las van a acompañar durante cuatro maravillosas novelas, cada una distinta y cada una genial. Envidio (envidia sana) a todos ellos, porque ojalá yo tuviera la suerte de poder leerlos sin saber siquiera lo que me iba a encontrar (aunque podríamos usar un hechizo de olvido 😉 ), pero como dice la reseña que os voy a presentar, siempre queda volver a leerlos.

Estantería Azul, el blog que lleva Cris, ha dejado una reseña espectacular SIN SPOILERS (no os preocupéis, que sé que hay gente que todavía va por el segundo o el tercero por ejemplo, no os estropea nada), y que pone al cuarto y último libro de Laila Winter por las nubes, como lo que se merece el final de una de las mejores sagas de literatura fantástica del mundo.

Os dejo con su maravillosa reseña (ha hecho reseña de todos, y ya os las comentaré por aquí), y de paso, os dejo con su blog, que no debéis perder de vista porque también es genial:

CLICK AQUÍ PARA RESEÑA DE LAILA WINTER Y EL CORAZON DE LAS SOMBRAS

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